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el origen de De aromas
Hace 6 años nació De Aromas, en una conversación con mi papá mientras le contaba lo mucho que me emocionaba la idea de algún día dedicarme a las bodas y crear momentos especiales para otras personas. En medio de esa conversación, él me contó que la noche anterior había tenido un sueño y que Dios le había mostrado un nombre: “De Aromas”.
Fue mi papá quien creó ese nombre, y lo hizo aún más especial porque dentro de él estaban los nombres más importantes de su vida: su familia. Deyna, Aron, Margarita y Soledad. Personas que representan amor, unión y el lugar al que siempre volvemos. Recuerdo que apenas lo escuché supe que ese sería el nombre de este proyecto. Y así nació De Aromas, desde una historia familiar, real y llena de mucho amor.
DEYNA NAVARRO
CEO & Directora Creativa
Mi historia en este maravilloso mundo comenzó hace 10 años, el día en que asistí y trabajé por primera vez en una boda. Desde ese momento sentí algo difícil de explicar: me enamoré de todo lo que sucedía detrás de ese día tan especial. Los colores, las texturas, los aromas, la emoción de las parejas y cada detalle despertaron en mí una admiración enorme por este mundo. No lo veía como un trabajo. Disfrutaba tanto cada boda que muchas veces hacía horas extras solo para seguir aprendiendo y observando. Recuerdo llegar a casa después de largas jornadas y volver a mirar las fotos que tomaba, porque quería entender cada detalle y seguir inspirándome. Mi momento favorito siempre era ver a los novios bailar, ver cómo se miraban y cómo, por unas horas, todo giraba alrededor del amor y la felicidad.
Trabajé durante 4 años en uno de los mejores bufets del Perú, donde aprendí muchísimo y confirmé que esto era lo que realmente quería para mi vida. Tiempo después, mi mejor amiga me pidió ayuda para organizar su boda. Aunque había poco tiempo, yo estaba emocionada y llena de ideas. Mis papás estuvieron conmigo en todo momento, apoyándome como siempre lo han hecho
Luego llegó la pandemia, pero mis ganas de seguir creciendo nunca desaparecieron. Más adelante tuve la oportunidad de diseñar otra boda, y fue ahí donde todo empezó a tomar forma. Compartí algunas fotos de ese trabajo y comenzaron a escribirme parejas interesadas en que las acompañara en uno de los días más importantes de sus vidas.
Dos meses después, De Aromas ya tenía 12 parejas confiando en nuestro trabajo y soñando junto a nosotros el día más importante de sus vidas. Hoy contamos con una oficina física y un equipo de 5 personas, y estoy convencida de que nada de esto habría sido posible sin Dios, quien escuchó cada una de mis oraciones y guio este sueño desde el inicio

